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¿Es posible aceptar que no se puede ser madre?


Recibir la noticia de que no es posible ser madre es un duro golpe para cualquier mujer que desee la maternidad. Encajarlo no es nada fácil porque conlleva la pérdida de la fertilidad, algo que las mujeres difícilmente pueden plantearse a priori ya que se trata de algo natural e inherente a la vida. La imposibilidad de ser mamá puede darse, pero hoy en día, las técnicas de reproducción asistida son tan avanzadas que nos pueden servir de apoyo y suponer un rayo de esperanza en el camino a la maternidad.


¿Qué ocurre cuando se recibe una noticia de este calibre?


“Cuando una mujer se enfrenta a un diagnóstico de infertilidad, se abre ante ella un camino desconocido, que inicia, en muchas ocasiones, en estado de shock por el impacto de la noticia. En este momento comienza un duelo producido por la pérdida de algo que dábamos por hecho que iba a ocurrir de una determinada manera (embarazo por medios naturales) y, sin embargo, no va a poder ser así”, explica David González Gerpe, psicólogo de Ginemed Madrid, Bilbao y Valencia.


Para poder seguir adelante con este dolor vital será necesario un proceso de asimilación y aceptación, que, según los expertos, se vive de forma similar a una pérdida. “Como en todo duelo, las pacientes pasarán por distintas fases (shock ante la noticia, negación, rabia-ira, negociación y aceptación). Será necesario aceptar la nueva realidad y validar los sentimientos de rabia, ira y frustración que esta produce. Tendrá que surgir una nueva manera de entender la infertilidad, viendo esta como una dificultad y no como una incapacidad para llevar a cabo un proyecto de familia. Hoy en día gracias a los avances de la medicina reproductiva muchas mujeres con problemas de infertilidad pueden ser madres”, asegura el psicólogo.


¿Cómo recuperarse de una noticia así?

La importancia de cerrar el proceso de duelo es fundamental para no caer en problemas de salud más graves como una depresión. La sensación de fracaso, de inutilidad como mujer o una baja autoestima son los desencadenantes más frecuentes que debemos evitar y para ello, “es necesario ayudar a las pacientes a fomentar emociones positivas como la ilusión y la esperanza, acompañándolas para encontrar el ánimo necesario para seguir adelante”, nos explica el experto.

  

El apoyo psicológico siempre es la mejor opción porque de esta forma los profesionales podrán ayudar a la mujer a “identificar los pensamientos negativos que producen malestar, así como las emociones que estos desencadenan y mirar hacia el futuro con optimismo e ilusión”, asegura. Para conseguir el objetivo de reconducir la vida de estas mujeres es imprescindible “acompañar y ayudar a las pacientes en el proceso de toma de decisiones y de evaluación de las alternativas que puedan existir ante la nueva situación, buscando aquellas que mejor encajen con la visión del mundo, de la vida y de la familia que las pacientes tienen”.

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